domingo, 13 de mayo de 2018

El Día de la Madre Adulta Mayor


El Día de la Madre Adulta Mayor

Dr. Carlos Sandoval Cáceres
Médico Geriatra

“Este domingo de mayo vergüenza debiera darme
Marcar un día del año para querer a la madre,
tomar del día una hora, de la hora unos instantes,
con un ramo de flores, unos versos miserables y con un beso en la frente creer pagar lo impagable”

Así comienza una décima del genial poeta peruano Nicomedes Santa Cruz, que resume muchas veces la realidad y lo que sucede con nuestras madres. Recuerdo en el colegio, la maestra nos solía decir que el Día de la Madre eran todos los días y que el segundo domingo de mayo era un Día especial para recordar y homenajearlas. Pero al parecer, se aprendió lo contrario, a la madre muchas veces sólo se le quiere ese día.
El Día de la Madre se ha celebrado a lo largo de toda la historia de la humanidad, los griegos y romanos solían hacerlo y muchas culturas antiguas también lo hacían, pero fue la norteamericana Ana María Jarvis en 1910, quien propuso que se celebrara el segundo domingo de mayo, como el Día de la Madre en los Estados Unidos, posteriormente muchos países adoptaron esta fecha para la misma celebración, incluido el Perú.
Es anecdótico y hasta muchas veces risible, pero el día de la madre en vez de ser un día familiar y especial en donde se le saluda y le engríe a la mama, se ha convertido en una fecha comercial en donde los grandes beneficiados son los comerciales y las grandes tiendas de almacenes y para colocarle la cereza al postre, lo que promueven para que se les regale a la Madre son artículos del hogar, como refrigeradoras, lavadoras y cocinas o peor aún artículos para limpieza como la aspiradora, lustradora y lava platos. Productos de los cuales todos los miembros de la casa se van a beneficiar, pero que la mamá es quién los va a utilizar. En vez de engreírla y rendirte un homenaje, hacemos que trabaje más y más para nosotros sin reconocerle nada.
En el caso de la Madre Adulta Mayor, quien muchas veces vive sola con el marido anciano o algún hijo o hija soltera, que nunca se encuentra en casa porque está trabajando, para ellas, el mejor regalo, no es algo material, como un perfume o una prenda de vestir; el mejor regalo para ellas es tener su casa llena de hijos y nietos, todos ellos visitándola. Aunque he visto casos extremos en que la madre se encuentra recluida en un cuarto oscuro dentro de la casa (incluso con pijama) y todos los demás miembros de la familia escuchando música, comiendo y bebiendo en la sala o el comedor.
Aquella madre que nos trajo al mundo y que nos amamantó de bebés, que nos brindó nuestro primeros alimentos, que nos llevó al colegio, que nos protegió del frío y de cualquier otra agresión y porque no decirlo, nos engrió a pesar de nuestras travesuras y notas bajas, ahora que está anciana y probablemente enferma, que ya no es la mujer físicamente fuerte sino que ahora requiere de la ayuda de otras personas para caminar y desplazarse, que probablemente su memoria ya no sea tan ágil como lo era hace algunos años atrás, que ahora te hace la misma pregunta y te la vuelve a repetir una y otra vez, así como cuando nosotros se lo hacíamos cuando éramos pequeños y estábamos  aprendiendo a conocer el mundo.
La vida es un carrusel y una oportunidad para poder devolverle una parte, ya que nunca podremos devolver lo mucho que recibimos de nuestra Madre, que este domingo conmemoremos el Día de la Madre, pero que no sirva de justificación para que sólo sea ese día, en el que nos tomemos la molestia de visitarla o llamarla. Gracias a las nuevas herramientas tecnológicas, ya no hay escusas para no comunicarnos con nuestras madres, a pesar de la distancia física, ya que la globalización y la internet han reducido las distancias y dos personas que se encuentren físicamente a miles de kilómetros de separación pueden conversar en tiempo real, como si lo estuvieran haciendo en la misma ciudad. A todas aquellas personas que tienen la bendición de tener a sus madres físicamente vivas, no dejen la oportunidad de quererlas, darles un beso y un abrazo todos los días, de llamarlas y estar atentos no solo a su salud física sino también de su salud psicológica y espiritual; recordar que para nuestra madre, siempre seremos sus “pequeños hijos”, y que siempre se preocupará por nosotros y nos brindará amor, amor del bueno. No olvidemos a nuestra madre santísima, la Virgen María, cuya celebración, este año, coincide con la celebración de  nuestra madre terrenal.
En nombre mío en particular quiero rendir un homenaje especial a todas las madres del Perú y en especial a las madres adultas mayores que hicieron todo para que nosotros estemos donde estamos.
Gracias

domingo, 6 de mayo de 2018

El adulto mayor y el Día del Trabajador

El Adulto Mayor y el Día del Trabajador


Esta semana que ha terminado, se celebró en todo el mundo el Día Internacional de los Trabajadores, en homenaje a los mártires que fueron asesinados un 1 de Mayo de 1886 en la ciudad de Chicago Estados Unidos.
Simplemente reclamaban un trato justo para el trabajador, mejores condiciones de trabajo, entre ellas la jornada de ocho horas. Gracias a esos mártires ahora gozamos de algunos privilegios laborales y las condiciones laborales actuales son más justas, como la jornada de ocho horas, vacaciones, acceso a la seguridad social y luego de unos treinta a cuarenta años de trabajo continuado al cumplir los 65 años el trabajador tiene derecho a la jubilación recibiendo un pago mensual (muy pequeño lamentablemente) y acceso a la atención médica a través del Seguro Social.
En nuestro país lamentablemente no todos gozan de estos beneficios, muchas personas trabajan más de ochos horas al día, no tienen vacaciones, no tienen Seguro Social y no gozarán de un sistema de pensiones para cuando se jubilen.
En el Perú existen dos sistemas de pensiones (tema que abordaremos en un futuro muy próximo) que son el Sistema Nacional de Pensiones y el Sistema Privado de Pensiones, pero ambos relacionado a aquellas personas que durante su etapa laboral cotizaron de manera constante a cualquiera de ambos sistemas, para que llegado el día de su jubilación puedan acceder a una renta mensual que como ya se ha mencionado no cubre los gastos mínimos, pero algo es algo ya que de alguna manera reciben un aporte.
El gran problema es con aquellas personas adultas mayores que trabajaron durante toda su vida de manera legal y decente, pero que por ignorancia o cualquier otra circunstancia no pudieron aportar a cualquiera de los sistemas de pensiones por lo tanto ahora que se encuentran en la etapa de la adultez mayor no cuentan con una pensión para poder sobrevivir.

Estos adultos mayores que no reciben ninguna renta mensual y que no tienen el apoyo de sus familiares (en muchos casos sus familiares se apoyan en ellos) tienen que trabajar, a edades en la que ya deberían de estar descansando. De ahí que muchas veces vemos en muchos lugares a adultos mayores trabajando como vigilantes, taxistas o de vendedores.
Ahora bien, si el adulto mayor de manera voluntaria luego de jubilarse aún se siente con fuerzas y energías para poder continuar trabajando en buena hora. De acuerdo a la Ley peruana la edad de jubilación es a los 65 años y en algunas instituciones se le permite a la persona continuar trabajando hasta los 70 si lo desea, para pueda continuar recibiendo un mejor sueldo. La mayoría de los que continúan trabajando no lo hacen porque deseen trabajar sino porque les van a reducir de manera dramática su sueldo, así que por lo menos tendrán unos cinco años de mejores pensiones. Y a nivel docente se amplió hasta los 75 para aquellos profesores que aun deseen continuar enseñando y brindando sus conocimientos pero sobre todo su experiencia (las cosas que no están en los libros, sino en la universidad de la vida) a los más jóvenes ávidos de aprender.
El gobierno anterior creó un programa Pensión 65 (tomado de la experiencia de otros países)para aquellos adultos mayores en edad de jubilación que no recibían ningún tipo de ingreso y el cual debían de acreditarlo, para que lo pudiera recibir, pero que era o es casi una propina.
Estos adultos mayores que incluso no tienen una pensión y continúan trabajando de manera informal, tampoco cuentan con acceso a la salud en la Seguridad Social porque no son aportantes al sistema, a pesar que la salud es un Derecho Humano, quedándoles el sistema del SIS que es el Seguro Integral de Salud del Ministerio de Salud (MINSA); que como sabemos es un sistema que funciona a medias no cubriendo todas las enfermedades del Adulto Mayor.
Se deben de mejorar las condiciones de vida del adulto mayor, pues pertenece al grupo de poblaciones vulnerables por lo que debería de recibir protección y trato especial por parte de la sociedad y del estado y que en nuestro país sucede todo lo contrario, son discriminados y marginados.
En nombre del Diario UNO y el mío propio deseo rendir un tributo y reconocimiento a todos los trabajadores del país y en especial a los Adultos Mayores que aún continúan trabajando parar llevar un pan para comer a sus familias.


domingo, 29 de abril de 2018

Las Casas de Reposo. Segunda parte

Las Casas de Reposo. Segunda parte


Debido a la gran cantidad de correos en donde, fue muy comentado, y donde se hicieron preguntas y críticas constructivas sobre el artículo de la semana pasada, hemos visto por conveniente hacer una segunda parte de este tema tan controversial, por lo tanto hablaremos sobre las casas de reposo, y la situación actual de las mismas en el Perú y de paso hacer algunas precisiones.
De acuerdo a la Ley 30490, “Ley de la persona adulta mayor”, promulgada el 20 de Junio del 2015 por el Presidente Ollanta Humala Tasso, según el artículo 2, se denomina adulto mayor a aquella persona por encima de los 60 años de edad.
El año 2010, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo social MIMDES a través de la Resolución Ministerial 594 – 2010, edita la primera guía básica de Atención Integral para Personas Adultas Mayores en Centros Residenciales, denominándolas CARPAM Centro de Atención Residencial para Personas Adultas Mayores.
Luego el 12 de enero del 2012, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social MIMDES cambia de nombre al de Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables MIMP.
Ese mismo año, en el 2012 se aprueba el Reglamento de Organización y Funciones de dicho Ministerio MIMP y se establece que dicho ministerio es la entidad del Estado que se encarga de la protección integral del Adulto Mayor en concordancia con la Política nacional y los acuerdos internacionales.
El nombre de CARPAM (los Centros de Atención Residenciales para Personas Adultas Mayores) nuevamente es modificado por el Decreto Supremo 004 – 2016 del MIMP al de “Centro de Atención para Personas Adultas Mayores” CEAPAM.
Debido a que estos nombres varían según el gobierno de turno, y nos confunden a los ciudadanos de a pie, continuaremos denominándolos Casas de Reposo para mejor entendimiento y dejaremos el nombre CEAPAM cuando tratemos de documentos oficiales.
Vimos en el artículo anterior que en la actualidad la gran mayoría de las Casas de Reposo son negocios familiares, que los realizan con fines de lucro totalmente legítimo, en donde ofrecen un producto y obtienen una ganancia. Que para obtener la licencia de funcionamiento el Ministerio de la Mujer debe de dar un visto bueno, luego la municipalidad del distrito da la licencia de funcionamiento (previo visto bueno de defensa civil).
La gran pregunta que me han realizado muchos de nuestros lectores es, ¿Qué pasa con las personas adultas mayores que no tienen los medios económicos para sufragar un casa de reposo privada?, que son las que precisamente existen en el país.
Para las personas de escasos recursos existe el Asilo Canevaro (Centro de Atención Residencial Geronto-Geriátrico Ignacia Rodulfo Vda. De Canevaro) que lo administra la Beneficencia Pública de Lima y que en la actualidad está lleno de huéspedes y por otro lado existen algunos centros regentados por religiosos, que en algunas situaciones cubren la totalidad de la estancia o parte de la misma, pero son muy pocos y a la vez se encuentran totalmente colapsados.
Suena duro expresarlo pero es la realidad, “para que ingrese un nuevo miembro debe de morir otro”.
Cuando se creó el Programa Vida Digna del Ministerio de la Mujer, para los Adultos mayores en situación de calle, se pensó que podría ser la solución al gran problema con los adultos mayores sin ningún tipo de recurso, pues según la Ley los Adultos Mayores deben de recibir protección del Estado, no solo casa, abrigo y comida sino velar por su dignidad. Y que precisamente es el Ministerio de la Mujer el encargado de ejecutarlo.
Como muchas veces sucede en nuestro país, el papel aguanta todo, y la realidad es otra.
La gran pregunta es: ¿Qué está haciendo el Estado con los adultos mayores abandonados, aquellos en situación de pobreza? Existe un documento internacional promulgado por la OEA, Organización de Estados Americanos, que es la Convención Interamericana sobre los Derechos Humanos de las Personas Adultas Mayores y que el Perú aun inexplicablemente aun no lo ha suscrito, habiéndose comprometido a hacerlo hace pocos años, quedó en promesa.
Espero que el Presidente Vizcarra firme esta Convención Internacional que va a beneficiar a los Adultos Mayores del Perú.
Dr. Carlos Sandoval

domingo, 22 de abril de 2018

Las Casas de Reposo

Las Casas de Reposo
Un tema muy controversial 


Antiguamente eran regentados por los sacerdotes y monjas, como un acto de caridad con el anciano desamparado, para aquellos que no tenían un techo donde dormir y ni un pan que llevarse a la boca, eran llamados “asilo de ancianos” (asilo del latín “asilos” que significa refugio), posteriormente fueron denominados hospicios, relacionados a los ancianos moribundos.
Conforme fueron progresando las sociedades, estos asilos dejaron de pertenecer a los curas y pasaron a formar parte del Estado y se denominaron “centros de beneficencia”.
De acuerdo a las Naciones Unidas “la Salud es un Derecho Humano inalienable y no negociable, al que todas las personas deberían de acceder” y por otra parte, los adultos mayores son considerados “población vulnerable”, por lo que requeriría del cuidado y protección tanto por el Estado como por la Sociedad, aunque en nuestra sociedad se observa todo lo contrario.
Actualmente se vive mucho más, aumentando dramáticamente el número de adultos mayores, muchos de ellos en situación de discapacidad o dependencia y por otro lado, las familias se han reducido en número, así mismo el rol de la mujer en la sociedad ha cambiado y ya no se queda en la casa a cuidar de los padres sino que tiene sus propios trabajos y profesiones.
De tal manera que al disminuir el número de hijos, al haber cambios en el rol de la mujer dentro de la sociedad y por otro lado el aumento de la esperanza de vida pero con un aumento de la enfermedad crónica, con ancianos con discapacidad o dependencia que requiere del cuidado permanente de otra persona, de tal manera que no pueden quedarse solos en casa, crea la necesidad de un lugar donde permanecer, surgiendo de una manera casi explosiva las casas de reposo o centros geriátricos.
En el Perú las casas de reposo son negocios familiares y como todo negocio el objetivo es obtener una ganancia económica. Existe en la actualidad una normativa por parte del Ministerio de la Mujer y Población Vulnerable (DECRETO SUPREMO Nº 009-2010-MIMDES) en donde dan una serie de Normas para el adecuado funcionamiento y la obtención de la licencia de funcionamiento de estos centros.
Las casas de reposo en la actualidad son un mal necesario, puesto que lo ideal es que el familiar adulto mayor viva y finalmente fallezca en su domicilio, las circunstancias en algunas situaciones obligan a llevar a nuestros familiares a estos centros privados. Lo ideal es contratar a un cuidador para que lo atienda en la casa mientras los hijos trabajan o viven fuera de la ciudad o en general tienen sus propios problemas. Por esa razón no debemos de juzgar a un hijo que lleva a su familiar a una casa de reposo, pues cada uno tiene sus propios problemas y estoy seguro que para haber tomado una decisión como ésta, lo han debido de pensar muchas veces.
Recomendaciones para elegir una casa de reposo
1. Que quede cerca al domicilio, para acudir de manea regular a visitar a nuestros familiares y por otro lado estar atentos a cualquier emergencia. Es un tabú creer que una casa fuera de la ciudad como en Chosica o Cieneguilla es mejor, para que le dé el sol; pues la lejanía hará que no vayamos a visitar a nuestros padres.
2. Que tenga licencia de funcionamiento, la formalidad en este tipo de instituciones privadas es fundamental. Se supone que para que el Estado le haya otorgado la licencia de funcionamiento, ha pasado un control de calidad, por el Ministerio de la Mujer, el municipio del distrito en donde queda ubicada y por Defensa Civil.
3. Que tenga un médico responsable, que no necesariamente esté de manera permanente todo el tiempo las 24 horas pero sí que conozca a los ancianos residentes.
4. Que cuente con una enfermera licenciada para la administración diaria de las medicinas.
5. Que haya limpieza y buena higiene.
6. Que cuente con personal interdisciplinario, terapeutas físico, ocupacionales, psicólogos, nutricionista etc.
7. Que tenga puertas abiertas para visitas, algunas casas de reposo no dejan que acudan a visitar a su paciente, argumentando que no es hora de visita.
8. Que cuente con personal empático con el adulto mayor.
9. Que ofrezcan una buena dieta balanceada.
10. Que sea asequible económicamente.
Bueno ahora me voy a visitar a mi tía Juanita y voy a llevarle un bizcocho a la casa de reposo.
Dr. Carlos Sandoval Cáceres
Médico Geriatra

domingo, 15 de abril de 2018

La Semana de la Enfermedad de Parkinson

La Semana de la Enfermedad de Parkinson


La enfermedad de Parkinson o Mal de Parkinson siempre ha existido en la historia de la humanidad, se han encontrado libros tanto de la India como de la China en donde describen esta enfermedad caracterizada por temblor de reposo y rigidez de los miembros, casi siempre asociada a personas adultas mayores.
No fue sino hasta el año 1817 en donde el médico inglés James Parkinson describió esta enfermedad denominándola parálisis agitante, es decir un cuadro clínico con rigidez y temblor del cuerpo. Posteriormente el prestigioso neurólogo francés, Jean Marie Charcot propuso que esta enfermedad, de la parálisis agitante lleve el nombre del Dr. Parkinson.
La enfermedad de Parkinson es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central, caracterizada por ser progresiva, crónica e invalidante que puede iniciar con un ligero temblor de las manos en reposo (como de contar monedas) y luego incrementar a otros segmentos corporales, para ir progresando a la rigidez y a la lentitud del movimiento y para que finalmente termine en un estado de rigidez total y dependencia.
Aun no se conoce la causa que ocasiona esta enfermedad, pero sí se conoce que se debe a la falta de un importante neurotransmisor (una sustancia del cerebro) que se llama dopamina, que es responsable de la regulación de los movimientos involuntarios.
Gracias al desarrollo de la medicina hoy podemos contar con un tratamiento sintomático para esta enfermedad, que consiste en proveer de manera química unas sustancias similares a la dopamina, controlando el movimiento involuntario y disminuyendo la rigidez del enfermo, lamentablemente no cura la enfermedad incluso no detiene el curso progresivo de este mal, sino que solo disminuye los síntomas permitiendo mejorar por un tiempo la calidad de vida de las personas que padecen de esta enfermedad.
Se está proponiendo cada vez nuevos tratamientos modernos como el de la cirugía y la colocación de una especie de chip intracerebral, que podría mejorar e incluso detener el curso de este mal, pero aún estos probables tratamientos se encuentran en fase de estudios y experimentación.
Esta enfermedad generalmente aparece alrededor de los 60 años y aumenta conforme progresa la edad de las personas, pudiendo llegar a un 10 o 20 % en las personas de más de 80 años. Al ser una enfermedad de adultos mayores no significa que no pueda presentarse en personas jóvenes, un caso emblemático es el actor Michael J. Fox de la serie Volver al Futuro quien padece de esta enfermedad (temblor) y es un importante activista en pro de la investigación para la cura de este mal.
Esta enfermedad es muy frustrante para quien la padece pues va a limitar su calidad de vida, ya que la persona se vuelve lenta y a veces desarrolla cierta torpeza al realizar los movimientos. La rigidez se puede presentar en todo el cuerpo, como los intestinos que no favorecen la deposición, tornándose la persona estreñida, o atoros al comer puesto que la musculatura de la boca y el esófago también se torna rígida. Como ya se lo mencionamos el tratamiento en la actualidad es solo sintomático, ya que aún no se conoce su cura.
Debemos de apoyar a las personas adultas mayores que padecen de este mal, por un lado permitiendo que acudan a la consulta médica para que obtengan la medicación y por otro lado promover que acudan a recibir terapias tanto de terapia física, ocupacional y del lenguaje para que se puedan reinsertar en la sociedad para mantener y conservar sus funciones pues la idea siempre es que el adulto mayor siempre sea una persona independiente. Esta enfermedad al ser limitante casi siempre causa depresión, de tal manera que el enfermo debe de recibir tratamiento antidepresivo con medicamentos y por otro lado acudir al psicólogo para que lo apoye en este otro problema con terapias psicológicas.
La Organización Mundial de la Salud OMS, ha declarado el 11 de abril como el Día Mundial del Parkinson en honor a la fecha de nacimiento del Dr. James Parkinson su descubridor, para que todas las autoridades de la Salud tomen conciencia de esta enfermedad, y promuevan la investigación y en especial el buen trato a las personas que la sufren, que incluye la terapia farmacológica y no farmacológica.
Siendo las personas Adultas Mayores un grupo vulnerable que requiere de especial cuidado y protección por parte del Estado y de la Sociedad (situación que no se da, sino todo lo contrario, los Adultos Mayores son discriminados y relegados), deberían preocuparse más por estas personas con enfermedades limitantes como la Enfermedad de Parkinson.
Dr. Carlos Sandoval C.
pachogeriatra@yahoo.es

domingo, 1 de abril de 2018

La Semana Santa y el Adulto Mayor

La Semana Santa y el Adulto Mayor

Semana Santa la de Antes 



El domingo pasado, comenzó la Semana Santa con el Domingo de Ramos según la tradición de la Iglesia Católica, (que de paso marca el fin de la cuaresma que comenzó el miércoles de ceniza) y que representa la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, donde es recibido con grandes vítores y exclamaciones por parte del pueblo, y según la misma tradición, la gente aclamaba: “bendito el que viene en nombre del Señor” “Hosanna en las alturas”
Posteriormente llega el Jueves Santo en donde se recuerda la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, y en donde el propio Jesús vaticina que será traicionado por uno de ellos, ese jueves, él bendice los panes y el vino, así mismo se recuerda el lavatorio de los pies a los apóstoles, el cual es recordado con el lavatorio de los pies a algunos ancianos del pueblo realizado generalmente por el obispo de la ciudad o el párroco de la iglesia.
En muchas ciudades según la tradición católica, se recorren las siete iglesias y generalmente se realiza a pie, pues el Perú se caracteriza por tener muchas hermosas iglesias una cerca a otras de manera que se pueden recorrer las siete iglesias a pie, tanto en Lima como en las muchas provincias de nuestro país, siendo la Semana Santa de Ayacucho la más famosa de todas porque allá se celebra con mucha devoción y porque también es una ciudad famosa por la gran cantidad de iglesias.
Otra tradición importante es que ese mismo Jueves Santo se realiza el ayuno, algunas personas lo realizan durante todo el día, y otros no desayunan pero si almuerzan y cenan.
Pero un dato muy importante es que ese Jueves Santo se realiza la bendición del aceite de oliva por el obispo, el cual será utilizado para ungir a los creyentes que lo requieran durante todo el año. El Jueves Santo se realiza la Unción de los enfermos, que es el actual sacramento que reemplazó al sacramento de la Extrema Unción (última unción) que era aplicado a los moribundos o agonizantes; actualmente no hay que estar en la etapa final de la vida para recibir los santos óleos, basta con ser anciano o estar enfermo y el sacerdote le puede ungir el óleo, en cualquier momento del año.
El Viernes Santo se recuerda la pasión (Vía Crucis) y muerte de Jesucristo a manos de los soldados romanos. Finalmente el Domingo de Resurrección que representa la resurrección de Jesús de entre los muertos para ir a los cielos.
Esta tradición es de acuerdo a la fe católica, pero es una fecha con muchas tradiciones según las costumbres de cada pueblo, en algunos pueblos europeos se repartía huevos frescos, que luego se convirtieron (con un uso comercial) en huevos de chocolates para beneplácito de los niños.
Si bien es cierto es una fecha de guardar y en muchos países son fechas festivas y feriados no laborales, (países predominantemente católicos). Según me contaban mis abuelos, y mis pacientes, la Semana Santa era una “fecha de guardar”, había mucha devoción durante esos días, incluso en algunos países las mujeres vestían de negro en señal de luto, por la muerte de Jesús, no se oía música y en las radios solo pasaban música clásica o música sacra en especial cantos gregorianos. Los niños no podían salir a la calle a jugar fútbol y mucho menos se iba a la playa (decían que si te metías al mar te podrías convertir en pescado o sirena). También no se hacía limpieza, no se lavaba ropa y se tendía la cama, se comía pescado en señal de humildad porque por un lado Jesús fue pescador y porque el pescado era una comida barata y asequible al pueblo. Una tradición muy popular era ver las famosas películas de Semana Santa, como “Los Diez Mandamientos”, “Ben Hur” y “El manto sagrado” que los pasaban todos los años y que todos los hemos visto varias veces cada Semana Santa.
Hoy en día esas tradiciones se han perdido o tienden a desaparecer, si bien es cierto algunos continúan y mantienen la tradición de oír misa, recorrer iglesias, practicar ayunos, etc, otras personas toman a la Semana Santa como un feriado largo y una oportunidad para beber y divertirse, es más a manera de sorna y desparpajo, algunas personas se atreven a llamar a esta celebración tan importante como la “Semana tranca” porque se bebe mucho licor. Basta con ver el litoral playero y ver la cantidad de carpas, y autos tipo casa rodante estacionados en las playas en donde la gente se baña, escucha música de todo tipo y a todo volumen y beben mucho alcohol.
Los adultos mayores son las personas que aún mantienen viva la tradición de la Semana Santa, y muchos de ellos se escandalizan con lo que actualmente se ve en estas celebraciones.
En lo personal no soy mucho de ir a escuchar misa ni a golpearme el pecho, pero soy muy respetuoso de los diferentes credos y creencias de mis conciudadanos.
RECOMENDACIONES 
Si van a ir de campamento o de viaje no dejen solos a los adultos mayores y si algún adulto mayor saldrá a recorrer iglesias o oír misa, tengan mucho cuidado en que no se vayan a extraviar, que les coloquen un cartelito con su identificación. Eviten las multitudes y los tumultos para que no se apretujen o incluso asfixien, se confundan o se caigan al piso.
A todos los creyentes y lectores del Diario UNO, les deseo una Feliz Pascua de Resurrección y sigan siempre el bueno ejemplo de nuestros adultos mayores.
Ahora los dejo, me voy a ver Ben Hur por enésima vez. 

domingo, 25 de marzo de 2018

Los Adultos Mayores y las mascotas


Los Adultos Mayores y las mascotas

Recuerdo con mucho cariño a mi paciente doña Rosita, una chiclayana muy alegre, activa y sobre todo famosa por ser una excelente cocinera, cada vez que se celebraba algún evento en el Centro geriátrico, ya sea el Día de la Madre, del Padre o del Adulto Mayor, en donde todos llevaban algún potaje para compartir, el plato que llevaba Rosita era el primero en terminarse, pero como yo era su “engreído” me servía un plato extra aparte.
Rosita era madre de cinco hijos, tres varones que vivían en Lima y dos mujeres que vivían en los Estados Unidos, una vez conversando con ella me contó que no veía a sus hijas hace muchos años y estaba apenada porque incluso tenía nietos que aún no conocía, porque habían nacido en los Estados Unidos. Le pregunté por qué no había viajado al país del norte a visitar a sus hijas y conocer a sus nietos, me respondió que sus hijas le ofrecían enviarle el pasaje para viajar a los Estados Unidos y que incluso allá no iba a gastar nada porque seguramente iba a ser muy bien atendida por sus familiares, pero tenía un serio problema, no podía viajar porque no tenía con quién dejar atendido a Tadeo. Yo sabía que Rosita era viuda, así que le pregunté quién era Tadeo y me dijo, mi perro.
No había forma ni manera que convenciera a que Rosita dejara encargado a Tadeo, su perro, con alguien, tenía que ser ella misma quien lo cuidara. Tadeo tenía doce años, que en equivalencia a la edad de los perros le correspondía unos ochenta años, por lo tanto era un perro anciano, que requería de atención y cuidados que solo Rosita se los podía dar.
Recién al morir Tadeo, Rosita pudo viajar a los Estados Unidos a visitar luego de muchos años a sus hijas y de paso conocer a sus nietos.
Esta historia que les he narrado es completamente cierta y de hecho no es el primer ni el último caso de una relación tan fuerte de un amo y su mascota, para Rosita, no se sentía la ama sino la mamá y Tadeo no era su mascota sino su hijo pequeño.
Como bien conocemos, conforme progresa la edad y uno va envejeciendo van apareciendo una serie de cambios en la vida de la persona, los hijos ya se fueron de la casa a formar sus hogares incluso alguno lejos de casa como una provincia e incluso fuera del país, luego viene la jubilación y una especie de monotonía en casa, mucho tiempo libre, para el cual no estaban preparados y luego viene la viudez, tanto para el hombre como la mujer. Estadísticamente sabemos que, la proporción de viudas sobre viudos es mucho más alta, por un lado porque generalmente el varón es de más edad, en promedio unos diez años más y por otro lado está demostrado que la esperanza de vida de la mujer es mayor que la de los hombres, por lo tanto siempre habrán más viudas que viudos.
Al pasar la etapa de haber criado hijos e incluso nietos viene una soledad no programada, algunos contemporáneos como amigos y familiares van falleciendo, por lo tanto una alternativa para combatir la soledad es el criar una mascota.
En el Japón y Europa, es muy común ver a adultos mayores en los parques cuidando y paseando perros, de todas las razas y tamaños. Hay plazas en Europa, y yo mismo lo pude comprobar en Girona (Cataluña España), en donde habían más adultos mayores paseando perros, que madres paseando niños.
Conocemos que los métodos anticonceptivos, la planificación familiar y el conocimiento sobre el proceso de reproducción, ha hecho que las tasas de natalidad hayan disminuido en todo el mundo, por lo tanto cada vez hay menos nacimientos o sea cada vez hay menos niños.
Se ha demostrado que el cuidar una mascota ayuda mucho al adulto mayor, por un lado lo mantiene activo, pues tiene que caminar para pasear a su mascota, lo mismo que se mantiene ocupado en comprarle y administrarle la alimentación, las vacunas y los cuidados generales, es decir, lo mantiene mentalmente activo y finalmente al salir al parque a pasearlos se encuentra con otros casos similares y comparten conversaciones intercambiando experiencias, por lo tanto desarrollan su actividad social.
Se ha demostrado que el cuidar una mascota, mejora el estado de ánimo, el estado de alerta, combate la depresión, el estrés y el sueño, además mejora en gran medida el aspecto cardiovascular; ante todo esto, podemos inferir que cuidar una mascota mejora la salud en general.
Cuando hablamos de mascotas, lo asociamos al cuidado de un perro, pero mascotas hay de todo tipo, como gatos, peces, tortugas, loros, canarios etc. Cualquier animalito que permita ser cuidado por un adulto mayor, favorecerá que este adulto mayor se mantenga ocupado y sobre todo a quien transmitir el amor que desea entregar.
Repito, la mascota deja de serlo para convertirse en un miembro de la familia, mi madre cuando va al mercado y le compra algún disfraz o traje a Maya, nuestra perra (de raza peruano sin pelo), no dice “le he comprado este vestido a la perra” sino dice, “le he comprado un vestido a la bebe”, Maya es nuestra engreída que incluso reclama su golosina (unos hot dog de carnazas), cuando ve que todos comen alguna golosina o un postre.
Bueno hasta aquí por esta vez, voy a sacar a pasear a Maya que está que me muerde el zapato.